Cognición Social


Cuando traté de entender cómo construimos nuestra realidad social, descubrí que la cognición social es como el “sistema operativo” que nos permite comprender, actuar y movernos en el mundo interpersonal (Araluce, 2021). No somos robots que solo reciben información: somos más bien intérpretes constantes de todo lo que pasa a nuestro alrededor. Lo que vemos, escuchamos y sentimos de las otras personas pasa por un filtro mental que luego guía nuestra conducta.

En el centro de ese filtro están los esquemas sociales, que son como mapas mentales que ayudan a almacenar y organizar información sin saturarnos (Presentación de Cognición Social, 2017). Por ejemplo, todos tenemos un “mapa” de cómo es un líder, o de cómo se comporta alguien tímido.

Una vez que un esquema se activa, empieza a influir en todo: qué notamos, cómo lo interpretamos y qué recordamos (Presentación de Cognición Social, 2017). Es como cuando ya tienes una idea de alguien: todo lo que hace lo ves a través de esa idea. Por eso, solemos recordar más lo que coincide con nuestros esquemas… aunque a veces eso nos lleve a equivocarnos.

Este proceso aparece claramente en la percepción social, que es simplemente nuestra habilidad para leer las señales de comportamiento: gestos, expresiones, tono de voz (Labbé et al., 2019). A partir de lo que percibimos, damos un paso más: hacemos inferencias sociales.

La inferencia social es cuando rellenamos los huecos y tratamos de adivinar qué siente o qué quiere la otra persona (Psicología y Mente, s.f.). Y aquí es donde nuestra mente puede jugar en nuestra contra. Porque al inferir, nuestra interpretación casi siempre está influida por lo que ya creemos. Si alguien nos cae mal, por ejemplo, podemos interpretar un gesto neutro como algo negativo.

La cognición social funciona como una serie de atajos mentales (heurísticos) que nos permiten reaccionar rápido en la vida diaria. Son útiles, claro, pero también pueden causar errores. Por eso, al conocer cómo operan nuestros esquemas y nuestras inferencias, tenemos la responsabilidad de cuestionarlos y afinarlos. Comprender este proceso nos ayuda a mejorar nuestras relaciones (Salgado, 2025) y a evitar que nuestros “mapas mentales” se vuelvan prejuicios que deformen la realidad de los demás.


Referencias

Araluce, A. (2021, 30 de agosto). ¿Qué es la cognición social? AMAI TLP. https://www.amaitlp.org/blog/cognicion-social/

Presentación de Cognición Social. (2017). Cognicion Social. Scribd. https://www.scribd.com/presentation/346191546/Cognicion-Social

Psicología y Mente. (s.f.). Proceso de inferencia: qué es, características y etapas. https://psicologiaymente.com/psicologia/proceso-inferencia

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